{"id":772,"date":"2017-10-20T09:29:49","date_gmt":"2017-10-20T15:29:49","guid":{"rendered":"https:\/\/gestion.deguate.com\/?p=772"},"modified":"2024-11-19T09:52:26","modified_gmt":"2024-11-19T15:52:26","slug":"historia-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/administracion\/historia-del-capitalismo\/","title":{"rendered":"Historia del Capitalismo"},"content":{"rendered":"<p>El capitalismo, un sistema econ\u00f3mico global con ra\u00edces europeas, ha evolucionado desde la antig\u00fcedad hasta convertirse en la estructura predominante. Este art\u00edculo explora sus caracter\u00edsticas fundamentales, las tensiones provocadas por la plusval\u00eda y las grandes crisis que han marcado su desarrollo, incluyendo la Gran Depresi\u00f3n de 1929.<\/p>\n<p>Aunque tiene sus or\u00edgenes en la antig\u00fcedad, el desarrollo del capitalismo es un fen\u00f3meno europeo fue evolucionando en distintas etapas, hasta considerarse establecido en la segunda mitad del siglo XIX.<\/p>\n<p>Desde Europa, y en concreto desde Inglaterra, el sistema capitalista se fue extendiendo a todo el mundo, siendo el sistema socioecon\u00f3mico casi exclusivo en el \u00e1mbito mundial hasta el estallido de la I Guerra Mundial, tras la cual se estableci\u00f3 un nuevo sistema socioecon\u00f3mico, el comunismo, que se convirti\u00f3 en el opuesto al capitalista.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter lazyload\" data-src=\"https:\/\/www.deguate.com\/artman\/uploads\/50\/capitalismo-siglo19.jpg\" alt=\"Historia del Capitalismo\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<h2>Caracter\u00edsticas Fundamentales del Capitalismo<\/h2>\n<p>A lo largo de sus historia, pero sobre todo durante su auge en la segunda mitad del siglo XIX, el Capitalismo tuvo una serie de caracter\u00edsticas b\u00e1sicas:<\/p>\n<p><strong>a.<\/strong> Los medios de producci\u00f3n \u0096-tierra y capital- son de propiedad privada. En este contexto el capital se refiere a los edificios, la maquinaria y otras herramientas utilizadas para producir bienes y servicios destinados al consumo.<\/p>\n<p><strong>b.<\/strong> La actividad econ\u00f3mica aparece organizada y coordinada por la interacci\u00f3n entre compradores y vendedores (o productores) que se lleva a cabo en los mercados.<\/p>\n<p><strong>c.<\/strong> Tanto los propietarios de la tierra y el capital como los trabajadores, son libres y buscan maximizar su bienestar, por lo que intentan sacar el mayor provecho posible de sus recursos y del trabajo que utilizan para producir los consumidores pueden gastar como y cuando quieran sus ingresos para obtener la mayor satisfacci\u00f3n posible. Este principio que se denomina soberan\u00eda del consumidor, refleja que, en un sistema capitalista, los productores se ver\u00e1n obligados, debido a la competencia, a utilizar sus recursos de forma que puedan satisfacer la demanda de los consumidores el inter\u00e9s personal y la b\u00fasqueda de beneficios les lleva a seguir esta estrategia.<\/p>\n<p><strong>d.<\/strong> Bajo el sistema capitalista el control del sector privado por parte del p\u00fablico debe ser m\u00ednimo. Se considera que existe competencia, la actividad econ\u00f3mica se controlar\u00e1 a s\u00ed misma y la actividad del gobierno s\u00f3lo es necesaria para gestionar la defensa nacional, hacer respetar la propiedad privada y garantizar el cumplimiento de los contratos. Esta visi\u00f3n decimon\u00f3nica del papel del Estado en el sistema capitalista ha cambiado mucho durante el siglo XX.<\/p>\n<h3>Plusval\u00eda y Capitalismo<\/h3>\n<p>Pago al propietario de un factor de producci\u00f3n (trabajo, energ\u00eda) de una cantidad inferior al valor del producto.<\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino puede tener dos significados b\u00e1sicos: el primero es el uso de bienes materiales, normalmente con un suministro fijo, para los fines establecidos por los que se realiza su manipulaci\u00f3n, y el segundo, m\u00e1s negativo, es un elemento clave de la teor\u00eda marxista sobre la lucha de clases.<\/p>\n<p>Esta teor\u00eda establece la teor\u00eda del valor del trabajo, que a su vez conlleva el concepto de plusval\u00eda. Sostiene que el capitalista paga al trabajador el coste de su producci\u00f3n, pero recibe el precio de mercado del producto, paga costes externos (alquileres, etc.) y se embolsa el resto (la plusval\u00eda) como ganancia.<\/p>\n<p>Esta idea de la plusval\u00eda o ganancia nunca fue postulada por los economistas liberales y, en cualquier caso, parece estar en desacuerdo con la doctrina cl\u00e1sica del intercambio de equivalentes econ\u00f3micos.<\/p>\n<h2>Crisis y Depresiones del Capitalismo<\/h2>\n<p>La gran crisis de fines del a\u00f1o 1929 y la profunda depresi\u00f3n subsiguiente marcar\u00e1n, con el surgimiento del mundo comunista, un hito prominente en la historia del desarrollo econ\u00f3mico-social de la Humanidad.<\/p>\n<p>La Gran Depresi\u00f3n tuvo repercusiones pr\u00e1cticas y te\u00f3ncas. En el orden pr\u00e1ctico, las lecciones de la crisis no hacen sino corroborar los puntos de vista anteriormente enumerados sobre las funestas consecuencias del Capitalismo de grupos antag\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Una vez superadas las crisis de reconversi\u00f3n de una econom\u00eda de guerra a una econom\u00eda de producci\u00f3n agr\u00edcola e industrial\u0097, las naciones, tanto europeas como, sobre todo, americana, prosperaron inauditamente.<\/p>\n<p>Estados Unidos, y aun Latinoam\u00e9rica, prosegu\u00eda y acumulaba el impulso recibido al tener que abastecer al continente europeo, sumido primero en la lucha, arruinado despu\u00e9s, pero con deseos y necesidad de rehacerse.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter lazyload\" data-src=\"https:\/\/www.deguate.com\/artman\/uploads\/50\/capitalismo-siglo20.jpg\" alt=\"Capitalismo principios siglo XX\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>Poco a poco y con sobresaltos Europa se reconstruye. A partir de 1925 logra alcanzar los niveles de producci\u00f3n conocidos antes de la guerra.<\/p>\n<p>En Estados Unidos la ola de optimismo era gigantesca.<\/p>\n<p>Su naciente, y pronto vigorosa industria del autom\u00f3vil y maquinar\u00eda agr\u00edcola va ampli\u00e1ndose sin cesar, gracias a las nuevas modalidades de la producci\u00f3n en y de la venta a cr\u00e9dito. Actuando como foco impulsor, a la vez que promueve el auge de la producci\u00f3n agr\u00edcola, sacude en sus cimientos a las industrias b\u00e1sicas y a las ramas extractivas de carb\u00f3n y minerales.<\/p>\n<p>La ola de optimismo es secundaria viene apoyada en la precedente del mas intenso trabajo y de la difusi\u00f3n del poder de compra entre las clases trabajadoras.<\/p>\n<p>Con todo, el optimismo acabo degenerando, sobre todo en Wall Street, en ardiente especulaci\u00f3n. Las acciones cotizadas en la Bolsa de Nueva York totalizaban, seg\u00fan los montos suscritos y los curves registrados, en los diversos a\u00f1os:<\/p>\n<p>1925 = 27,000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>1929 = 89,000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Donde aparece con claridad la ficticia hinchaz\u00f3n de los valores.<\/p>\n<p>Como ejemplo ilustrativo se propondr\u00e1 el famoso caso \u00abWard\u00bb, quien, deseando alzarse con la fabricaci\u00f3n y comercio del pan en las mayores ciudades, halagaba a los propietarios de las panader\u00edas, ofreci\u00e9ndoles alt\u00edsimos precios pare la compra de sus negocios. Una vez adquiridos estos, emit\u00eda acciones representativas del capital social as\u00ed sobrestimado las ofrec\u00eda en la Bolsa, y con el producto de la venta volv\u00eda a comprar y asociar al negocio nuevas panader\u00edas a precios exagerados.<\/p>\n<p>Resultado: que a la vez que, ciertamente, iba monopolizando el negocio, y por lo mismo, cobrando fuerza econ\u00f3mica, acentuaba la desproporci\u00f3n entre el valor nominal de las acciones, el capital social y los verdaderos activos que la empresa pose\u00eda. En tales circunstancias los dividendos repartidos no pod\u00edan ser sino ficticios. La ruina futura era inevitable.<\/p>\n<p>Como se ve, aunque las personas se cre\u00edas, y aun eran mas ricas y ello estimulaba las compras y la producci\u00f3n, la prosperidad no estaba bien cimentada.<\/p>\n<p>Un segundo factor decisivo pare el futuro desencadenamiento de la crisis hay que reponerlo en el sector de cr\u00e9dito internacional.<\/p>\n<p>Los aliados hab\u00edan impuesto a los vencidos fuertes pagos en concepto de reparaci\u00f3n por los gas tos y destrucci\u00f3n de la guerra.<\/p>\n<p><strong>Alemania supo jugar bien la partida.<\/strong><\/p>\n<p>Era imprescindible que se le ayudara a reconstruirse, si se pretend\u00eda obligarla a pagar tan cuantiosas sumas. Saneada desde 1924 por el mago alem\u00e1n de las finanzas, H. Schacht, la situaci\u00f3n monetaria, los capitales extranjeros, franceses, ingleses y americanos, comienzan a fluir sobre Alemania y Austria.<\/p>\n<p>Los elevados tipos de inter\u00e9s pagados por los Bancos germanos eran un especioso atractivo. Aunque recibidos a corto plazo, esos fondos son prestados por los Bancos a la industria a largo plazo. Cuando sobrevenga la crisis, estar\u00e1n ampliamente inmovilizados y ser\u00e1 imposible el repatriarlos.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, los primeros s\u00edntomas de malestar provinieron del sector agr\u00edcola norteamericano.<\/p>\n<p>Al recuperarse totalmente Europa y seguir Am\u00e9rica acumulando los impulsos recibidos, se va a crear una peligrosa situaci\u00f3n de excedentes de producci\u00f3n agr\u00edcola, que no encontrara f\u00e1cilmente salida en los mercados y presionara a la baja sobre los precios.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en el sector azucarero, con anterioridad a la guerra, Europa y Am\u00e9rica produc\u00edan por partes iguales un total de 181 millones de quintales de az\u00facar \u0097de remolacha y carne\u0097. Durante la guerra, la producci\u00f3n europea se reduc\u00eda a 26 millones, mientras que la americana aumentaba a 132 millones. Pero pare el a\u00f1o 1928 la producci\u00f3n recuperada de Europa alcanzaba a 83 millones de quintales, mientras que la americana segu\u00eda creciendo hasta superar los 185 millones, m\u00e1s que la europea y americana conjuntamente antes de la guerra.<\/p>\n<p>El caso del az\u00facar es tan solo un indicio de lo ocurrido con otros productos agr\u00edcolas, particularmente al trigo, ma\u00edz, etc.<\/p>\n<p>Al gravitar pesadamente los excedentes, sobrevino el hundimiento de los precios, el retraso en los pagos de la maquinaria comprada a cr\u00e9dito por parte de los agricultores, las primeras dificultades de la industria americana y de sus Bancos.<\/p>\n<p>Al querer estos sostenerse con la repatriaci\u00f3n de fondos desde Europa, pusieron en aprieto a los Bancos alemanes. Fueron precisamente las demandas de retiro de fondos las que, provocando la quiebra de la poderosa instituci\u00f3n del \u00abCreditanstalt\u00bb, de Viena, desencadenaron la ola mundial de p\u00e1nico. Los Bancos americanos, queriendo anticiparse unos a otros en la repatriaci\u00f3n de capitales, agudizaron la crisis y obligaron a Alemania a decretar la moratoria bancaria.<\/p>\n<p><strong>El edificio de la prosperidad se venia abajo.<\/strong><\/p>\n<p>La especulaci\u00f3n jugo entonces a la baja y las cotizaciones en Wall Street se hundieron en el abismo. Las acciones totalizaron en:<\/p>\n<p>1932 = $15,663 millones, contra los $89,000 millones de 1929.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter lazyload\" data-src=\"https:\/\/www.deguate.com\/artman\/uploads\/50\/capitalismo-depresion-1929.jpg\" alt=\"Gran Depresion de 1929\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>La ca\u00edda arruin\u00f3 a los que antes se cre\u00edan ricos, empez\u00f3 a frenar las compras y acab\u00f3 arrastrando tras s\u00ed a todos los precios: los industriales al por mayor bajaron en un 32% los agr\u00edcolas lo hab\u00edan hecho en un 54%.<\/p>\n<p>El frenazo consiguientemente experimentado por la producci\u00f3n industrial trajo como consecuencia inevitable la reducci\u00f3n de sueldos y salarios en un 40%, aun pare el personal ocupado.<\/p>\n<p>Pero, sobre todo, el paro obrero forzoso alcanzo niveles anormales y extraordinarios. En los a\u00f1os peores se contaron en EE. UU. hasta catorce millones de obreros parados. De 1931 a 1940 hubo siempre, por lo menos, siete millones de obreros sin trabajo.<\/p>\n<p>Como Norteam\u00e9rica hab\u00eda empezado a ser ya la potencia econ\u00f3mica dominante, la crisis se propag\u00f3 a todo el mundo. La producci\u00f3n global alemana se redujo en un 40% sus exportaciones lo hicieron en un 50%. En Inglaterra los obreros parados pasaron de los cuatro millones.<\/p>\n<p>Nada tiene de extra\u00f1o que, en estas circunstancias, germinara en la mente de Lord Maynard Keynes la Teor\u00eda General del Empleo, del Inter\u00e9s y de la Moneda. Libro publicado en 1936, que iba a reorientar la Teor\u00eda Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Esos graves hechos explican igualmente los anhelos por una seguridad social total, que culminaron en el informe de Sir W. Beveridge y en el programa implantado despu\u00e9s de la segunda guerra mundial por el partido laborista ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Los t\u00f3picos socorridos en la inmediata postguerra fueron el Pleno Empleo, Seguridad Social, Nacionalizaci\u00f3n de las Empresas, Participaci\u00f3n obrera en la Gesti\u00f3n y la Intervenci\u00f3n econ\u00f3mica del Estado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Historia, caracter\u00edsticas y desaf\u00edos del capitalismo: desde sus inicios en Europa hasta las crisis econ\u00f3micas del siglo XX.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":773,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-772","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-administracion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=772"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":774,"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/772\/revisions\/774"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/media\/773"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/deguate.com\/gestion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}