El Puente Martín Prado Vélez o mejor conocido como Puente El Incienso es una construcción ubicada en el kilómetro 8.4 del Anillo Periférico, de la Ciudad de Guatemala.
Este puente es una de las edificaciones que se realizaron como parte de la renovación de la Ciudad de Guatemala en el siglo XX.
El presidente de ese entonces, Justo Rufino Barrios, proyectó formalmente un puente en la barranca del Incienso, por lo que contrató a los técnicos Carlos Geissler y Mauricio Maurer para la realización de la obra.
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Dentro del contrato se especificaba que tendría una longitud de 25 varas por 5 de ancho, con un pasamanos y caminos que conectarían con la estructura. Actualmente es considerado como uno de los puentes más largos de Centroamérica, ya que tiene una longitud de 390 metros, una anchura de 25 metros y 135 metros de alto.

El Puente del Incienso conecta la zona central de la capital con diferentes colonias y zonas de los alrededores. Esta obra junto con la construcción del anillo periférico benefició a aproximadamente 125,000 personas en la ciudad. El tiempo de traslado de un lugar a otro fue reducido a casi un 75%.

Tiene un tipo de concreto voladizo que permite el tránsito de toda clase de vehículos, en dos pistas de tres carriles cada una. Cuenta también con aceras para peatones y un arriate central, fue bautizado con el nombre del Ingeniero «Martín Prado Vélez», quien fue alcalde de la capital.

El nombre de «El Incienso» se originó por el barranco en el que se encuentra construido el puente. La cantidad de nubes y neblina que se acumula normalmente por las mañanas en la parte baja da la impresión de ser de humo del incienso, sin embargo, otra teoría menciona que se debe a los antiguos ritos mayas que se realizaban en el lugar.

El rito era realizado por las poblaciones al este de la capital, como Mixco, San Juan y San Pedro Sacatepéquez todos los sábados de gloria incensariaban en el lugar antes de que la guarnición abriera las puertas a las 10 horas, cuando se cantaba el Gloria en la Catedral.





