En este poema, se resalta la amistad como un tesoro invaluable y un refugio en tiempos difÃciles. A través de versos sinceros, el autor nos invita a valorar a nuestros amigos como una colección de buenos recuerdos y apoyo constante. Desde el compromiso de protegerse mutuamente hasta la promesa de lealtad incondicional, esta pieza poética nos recuerda que la verdadera amistad no tiene precio, y que sus pilares son la sinceridad, la empatÃa y la unión inquebrantable.

Para que quejarse de la vida, Mas vale coleccionar buenos amigos,
Pongo a dios por mi testigo, Que ellos han de darme cuando pida.
Noches sin techo, dÃas con hambre, desgracias amargas,
A cualquier mal expongo mi pecho,
A mis amigos por derecho,
Les corresponde protegerme de las balas.
para que sepan cuanto los amo ya aprecio,
Mi amistad no se negocia ni tiene precio,
Es el mismo perfil de la sinceridad y la lealtad.




