Parecen un complemento en el que nadie repara a la hora de decorar el hogar, pero nada mĆ”s lejos de la realidad. Las cortinas de los dormitorios son un accesorio que hacen falta en todo tipo de habitaciones, y seguro que si prescindieras de ellas, lo notarĆas en todo momento.
Por eso, es necesario que cuando deseemos cambiarlas, estemos atentas a todas las necesidades que realmente nos apetece tener en todas ellas. ¿Qué tipo de habitación tenemos, y hasta qué punto estas cortinas nos interesan? Esta puede ser la gran pregunta que nos debemos hacer antes de ponernos manos a la obra.
Para empezar, piensa en el tipo de cortinas que te apetece tener en tu dormitorio. ¿Que sean iguales que la colcha de la cama, que desentonen? O tal vez, te apetezca que sean modernas y se estiren de manera automÔtica, o que sean de lo mÔs suaves y únicamente dejen que la luz pase de forma natural y muy soft.
Por otra parte, tambiĆ©n debemos acceder a ese tipo de cortinas que mejor queden y que no tengan colores estridentes. Esto es bastante importante, ya que si guardan una tonalidad que sea lo suficientemente bĆ”sica y al mismo tiempo āde fondo de armarioā no nos cansaremos de ellas.
Es importante que tambiĆ©n estemos atentas a las medidas que Ć©stas tengan, puesto que se trata de un Ć”mbito que no podemos dejar escapar. Por otro lado, el hecho de que sean mĆ”s o menos finas, o tengan una estructura que sea demasiado opaca puede hacer que no se filtre la luz tanto como nos apetecerĆa, o que se transparenten nuestras siluetas hacia el exterior.
Estas y otras ideas pueden conformar el pensamiento bƔsico al que nos podemos enfrentar a la hora de cambiar nuestras cortinas.




