Tener un bebé puede ser uno de los hechos más felices en la vida de la mujer. Si bien la vida con un nuevo bebé puede ser emocionante y gratificante, a veces también puede ser difícil y estresante.
Muchos cambios físicos y emocionales suceden en una mujer cuando está embarazada y después de que ella da a luz. Estos cambios pueden dejar a las nuevas madres con un sentimiento de tristeza, ansiedad, miedo, o confusión.
Para muchas mujeres, estos sentimientos desaparecen rápidamente. Pero cuando éstos no desaparecen o empeoran, la mujer puede tener lo que comunmente se conoce como depresión posparto. Esta es una cuestión seria que requiere tratamiento inmediato.
Aunque la depresión postparto aparece cada vez más en los medios de comunicación, sigue siendo desconocida para muchas mujeres. Y es que existen frecuentes alteraciones psicológicas que puede sufir una madre justo después del parto, algunas tan graves como para conducir al suicidio o a inexplicables agresiones al recién nacido.
De la depresión leve a la locura desatada
Tener un hijo supone toda una serie simultánea de retos importantes para una madre: la experiencia traumática del parto, falta de sueño, lactancia del niño, ajuste en la vida conyugal y otras relaciones familiares y aislamiento social, por decir sólo algunos. Esta presión puede llegar a hacer que la madre altere por completo el desarrollo emocional de la relación con su hijo. Puede aparecer aversión, rechazo, odio e incluso iras patológicas contra el niño.
Es posible que problemas de este tipo puedan estar detrás de algunos casos de maltrato infantil e incluso agresiones sexuales. Otras veces el malestar de la madre es tal que puede recurrir a intentar que un familiar se quede con su hijo o incluso a proponer darlo en adopción.
Los términos médicos para nombrar a cada una de las posibles alteraciones psiquiátricas que puede sufrir una mujer tras el parto a veces no reflejan bien en qué consiste cada enfermedad. Términos como depresión, obsesión o ansiedad del postparto se refieren a estados de ánimo o comportamientos que entendemos fácilmente. Son los trastornos más frecuentes.
Sin embargo, pueden producirse también psicosis del postparto. En estos casos, la madre desarrolla bruscamente agitación, depresión severa, condusión e incluso puede llegar a entrar en fases de verdadero delirio. Afortunadamente estos problemas no son frecuentes.

Otras veces las mujeres desarrollan preocupaciones morbosas por su aspecto físico: la ganancia de peso, las estrías o las cicatrices. La obsesión puede llegar a hacer que no quieran salir de casa, mirarse al espejo o desnudarse delante de su pareja. En ocasiones estas alteraciones del pensamiento se dirijen más al hijo: pensamientos de desgracia, obsesiones con que le va a ocurrir algo terrible o incluso impulsos irracionales a lesionar al niño.
Los especialistas que revisan el tema están de acuerdo en que la mejor solución a estos problemas es la creación de unidades especiales que atiendan a las madres. Deben participar psiquiatras, psicólogos, enfermeras, terapeutas, educadores, pediatras… Afortunadamente, las posibilidades de curación de la mayoría de estos problemas es grande. Todo pasa por un diagnóstico certero y a tiempo acompañado de una terapia adecuada.
Y para los familiares de esta mujer, la pregunta obligada es ¿Y mientras tanto? ¿Hay algo que podamos hacer en casa para ayudar? Absolutamente SÍ.
Como ayudar a la nueva madre con Depresion Postparto
Mientras que los tratamientos para este problema son en gran parte los mismos que los de la depresión clínica en general, los familiares y amigos de la mujer deben tomar la situación en serio cuando los síntomas ocurren.
En primer lugar, lo mejor es asegurarse de que ella acepte y siga un tratamiento profesional, que puede consistir en:
- Evaluación médica para descartar problemas fisiológicos
- Evaluación psiquiátrica
- Psicoterapia
- Posibles medicación
- Grupo de apoyo
- Dieta saludable
- Reanudar los patrones saludables de sueño
Si bien los familiares y amigos pueden acompañar a la mujer en todo para que pueda poner en práctica los puntos del 1 al 5, parte de la responsabilidad de que se lleven a cabo adecuadamente corresponde a la mujer misma. Sin embargo, quienes pertenecen al entorno cercano de la mujer pueden hacer mucho para ayudarle con los puntos 6 y 7. El tipo de dieta y los patrones regulares de sueño son muy importantes en este momento.
Dado que ella estará ocupada con el bebé, deprimida y MUY CANSADA, es posible que tienda a saltear comidas, o a ingerir alimentos de baja calidad de preparación rápida. Prepararle comidas sanas, nutritivas y que la ayuden a recuperar su figura es una ayuda excelente que se le puede dar. Con respecto a los patrones del sueño, éstos están sujetos en gran medida a los patrones del sueño del bebé, que no son los más sanos para una persona deprimida y cansada. Familiares y amigos pueden ayudar de las siguientes maneras:
Ayudarla con las tareas del hogar.
Crear una atmósfera de alegría cuando está despierta y de SILENCIO y PAZ cuando duerme.

Facilitarle períodos cortos de siesta mientras duerme el bebé.
Si el bebé toma biberón relevar a la madre por lo menos una vez durante la noche. Si sólo toma el pecho, relevarla de la tarea de cambiar el pañal al niño, de modo que sólo esté despierta durante los minutos en los que el niño mama.
Es fundamental que la mujer que recibe tratamiento para la depresión postparto prolongue el tratamiento y reciba estas ayudas incluso después de la remisión de los síntomas, ya que si el tratamiento se deja prematuramente, los síntomas pueden reaparecer.




